Si en ocasiones te sientes que no tienes energía, es porque estás realizando unos hábitos que la consumen antes de tiempo. A lo largo del día son muchas las situaciones a las que nos vemos sometidos. Algunas de ellas las podemos solucionar en cuestión de momentos. Tan solo hay que planteárselo de una manera lógica.

Por eso, aunque no te des cuenta, cuentan con ciertos hábitos que te dejan más que agotado y ya es hora de conocerlo y atacarlos. Porque el día tiene muchos momentos buenos y tenemos que aprovecharlos al máximo. No podemos quedarnos sin la energía que tenemos para vivirlos. ¡Descubre cuáles son los que te afectan!.

  1. El móvil o tablet

Aunque hoy en día ya no podemos separarnos del teléfono móvil, no siempre es bueno para nuestra salud. Si eres de los que te pasas los tiempos muertos mirando la pantalla y esperando por esos mensajes, entonces tienes que saber que tu energía decaerá por completo.

Sí, mientras la batería del teléfono se va gastando, la nuestra no se queda atrás. Se dice que al estar tan pendiente del teléfono, nos ausentamos de la vida real y en ésto, se gasta mucha energía. Quizás, en este caso hay que hablar de una total dependencia hacia estas máquinas.

Aunque está muy bien el hecho de estar conectados para ver lo que nos cuentan los amigos, tienes que darle una tregua a tu cuerpo. Tanto el cerebro como la vista te lo van a agradecer. Un descanso es perfecto para poder airearnos y recuperar la energía.

2. No hacer ejercicio

Sí, aunque parezca una contradicción, el ejercicio es uno de los hábitos perfectos que nos pueden recargar las pilas. ¿No te has sentido como lleno de energía tras una clase de zumba?. A pesar del cansancio que podamos sentir, en nuestro interior, tendremos más fuerza que nunca.

Cuando nos pasamos sentados la mayor parte del día, ésto deriva en un cansancio extremo y el cuerpo así nos lo hace saber. Es por ello que si hacemos ejercicio, la circulación se verá mejorada y con ella, también el metabolismo. Una forma perfecta de oxigenar el cuerpo.

No necesitas estar horas y horas en el gimnasio para ello. Siempre puedes ponerte una rutina en tu casa y comenzar con ejercicios fáciles. Sin duda, también salir a caminar o a correr al aire libre es una de las mejores maneras de hacer ejercicio.

3. No desconectar antes de dormir

Seguro que cuando vas a la cama, te llevas todos tus problemas y preocupaciones. Es algo que muchos hacemos. Ese momento justo antes de dormir que le damos vueltas a las cosas. Algo que nunca debemos hacer y es otro de los hábitos que nos comen la energía.

Necesitas desconectar, ya que de nuevo el cerebro te lo compensará. A veces no es tan sencillo como pensamos, pero tenemos que buscar la solución para ello. Por eso, siempre es mejor quedarse con las imágenes buenas que ha tenido el día.

Apaga tanto la televisión como el ordenador o el teléfono. Intenta leer un rato para despejarte o bien, una charla amena con tu pareja también te puede servir como una forma de relax. Deshecha los pensamientos negativos y quédate siempre con los positivos.

4. No dormir las horas suficientes

Es vital dormir las horas suficientes que nuestro cuerpo necesita. Sin duda, el descanso es la mejor de las medicinas para nuestra vida. Es uno de los hábitos que tenemos que tener muy en cuenta. Claro que no siempre se puede llevar a rajatabla, pero hay que intentarlo.

Al dormir, estaremos regulando tanto el ritmo cardíaco como el respiratorio. Además las células se van regenerando y el cerebro puede descansar. Claro que al no dormir las horas suficientes, entonces nada de ésto puede llegar a pasar. Entre unas 7 y 8 horas sería el tiempo indicado.

Eso sí, siempre y cuando sean seguidas, sin ningún tipo de interrupciones. Es muy importante porque estás jugando con tu calidad de vida. Así que, si lo consigues, te sentirás mucho mejor y con más energía que nunca para afrontar un nuevo día.

5. Consumir cafeína

Si bien es uno de los objetivos cada mañana, en ocasiones puede hacernos un efecto contrario. La cafeína es una de las bebidas fundamentales cada mañana, en gran parte de las casas. Algo que está bien pero de la que no debemos abusar.

Aunque sabemos que es una forma de estimularnos y de darnos más vitalidad, no siempre puede ser así. Cuando abusamos de ella puede hacer el efecto contrario. Así que, nada como la actividad diaria para ponernos en marcha. Eso sí, puedes tomarte un café.

Pero tampoco abuses de él. Dejaremos que el cerebro se vaya estimulando con las cosas vitales de cada día. No es necesario tomarnos grandes cantidades de cafeína para poder rendir. Todo está en nuestra mente y en como nos vayamos organizando.

6. El desayuno

Te lo han dicho por activa y por pasiva, pero en ocasiones parece que no aprendemos. Somos muchas las personas que al madrugar, no tenemos hambre. Así pasamos de hacernos un desayuno, sino que pillamos algo y lo vamos comiendo por el camino.

¡Pues no!. Esto no debemos hacerlo nunca más porque el desayuno es el momento crucial para llenarnos de energía. Una energía que nos va a durar mucho más tiempo. De ahí que se nos diga que es una de las comidas fundamentales de cada día.

Aquí tomaremos las vitaminas y los nutrientes necesarios para poder llevar el día de la mejor manera posible. Eso sí, intenta que sean variados y saludables, ya que solamente de esta forma podremos conseguir controlar el peso y optar por una vida más saludable.

7. Beber agua

Aunque no te lo creas, el beber agua también es otro de los hábitos que pueden mantenernos llenos de vitalidad. Sabemos que el agua es algo necesario para nuestra salud. Así es que, no tenemos excusas para no beber durante todo el día.

Si bien es cierto que hay personas a las que les cuesta, siempre podrás optar por otras alternativas. En este caso, nos quedamos con una serie de infusiones. Podrás encontrar una gran variedad en tu supermercado. Sabores muy variados que te ayudarán a beber más cantidad de agua.

Algo vital que también podremos combinar con zumo de limón. Por las mañanas cuenta con grandes ventajas que nos permitirán disfrutar de un cuerpo más saludable. Eso sí, además de todo ello, nos notaremos menos cansados y con buena energía.

8. El desorden

Ahora entendemos cuando nuestras madres siempre nos chillaban al tener la habitación desordenada. Porque realmente estresa ver el desorden de la casa. Sí, aunque parezca algo curioso de creer, hay ciertos estudios que así lo determinan.

Si tu habitación o tu casa es un poco desastre, ésto hará que el cerebro tome la orden y le cueste más el verse pletórico. Se sentirá cansado de ver todos esos papeles y esas habitaciones sin un orden establecido. Así que, ya sabes lo que hay que hacer.

No es necesario hacer todo de una vez. Siempre es mejor ir poco a poco y una vez que todo esté recogido, entonces lo mejor es intentar mantenerlo así cada día. Como ves, siempre hay hábitos que nos afectan mucho más de lo que podamos pensar.

Fuente: Ocio Ultimate Magazine