Lo que mal empieza, mal acaba. Y no hay peor forma que iniciar un juego que solicitando tiempo fuera antes de la primera jugada desde la línea de scrimmage. Después de eso, el registro de 0-10 se explica solo.

Joe Flacco lanzó tres pases de touchdown, la defensiva de Baltimore forzó tres intercambios de balón y los Ravens se enfilaron a un triunfo cómodo de 28-7 sobre los Browns que permanecen como el único equipo sin victoria en la NFL y que cada semana se esfuerzan por lucir peor.

Briean Boddy-Calhoun interceptó un pase de Flacco dirigido a la zona de touchdown que evitó puntos de Baltimore a finales del primer periodo. Seth DeValve tuvo una recepción anotadora de 25 yardas a pase de Cody Kessler en el segundo cuarto y los Browns, ante sorpresa tal vez hasta de ellos mismos, llegaron al medio tiempo con ventaja de 7-6.

El regaño de John Harbaugh al medio tiempo debió haber sido de proporciones épicas, porque los Ravens fueron un equipo completamente distinto en la segunda mitad.

En su primera ofensiva de la primera mitad, Flacco, quien terminó con 296 yardas y completó 30 de 41 pases, comandó una ofensiva de nueve jugadas que culminó con su primer touchdown de la noche, una conexión de cuatro yardas con Darren Waller para tomar ventaja definitiva.

La defensiva también se puso a trabajar. Dos jugadas después, Jerraud Powers interceptó a Josh McCown y dejó a los Ravens en la yarda 27 de Cleveland.

La imprecisión de Flacco evitó que los Ravens dieran el tiro de gracia en ese mismo momento: Joe Haden interceptó al quarterback de los Ravens, nuevamente en las diagonales, y el error de McCown, sería sin consecuencias.

Eso, tampoco, tardaría en cambiar. La próxima vez que Baltimore tuvo el balón, llegó a zona prometida con el pase a Steve Smith para el touchdown de 11 yardas. Y la próxima vez que Cleveland tuvo el balón, también fue interceptado, esta vez por Eric Weddle y en las diagonales.

Y así sucesivamente. Baltimore seguía anotando y los Browns seguían entregando el balón.

Breshad Perriman, en el mejor envío de Flacco en toda la velada, puso el marcador definitivo con un touchdown de 27 yardas a 6:21 del final. Pero Cleveland no había acabado.

Terrell Suggs capturó a McCown cerca del medio campo, forzó el fumble y Matt Judon lo recuperó para asegurar el segundo triunfo consecutivo de los Ravens, con lo que toman prácticamente juego y medio de ventaja en la cima del Norte de la AFC y, más importante aún, se ponen con marca de 3-0 ante rivales de su propia división.

Fuente: As.com