¿Qué escuchan los músicos? Es una pregunta muy recurrente en las entrevistas que les hacen, ¿qué les inspira, que tienen en su ipod?, etc. ¿Qué comen los chefs? A donde dirigen sus pasos cuando tienen hambre y quieren  salir de la cocina. Por último, ¿Qué leen los escritores? Esa es la buena, ¿Qué tiene acumulado en sus bibliotecas? Que libros arrumbados hubiéramos encontrado en la habitación de Grazia Deledda, Camilo José Cela, Alice Munro o en el buró de E.L. James  junto a los dvds de Shannon Ttweed.

Eso es lo que trataré de dar una probadita.

Claudio Cerdan. Este español, tiene su libro fetiche, al cual venera por lo gráfico. Este es Meridiano de sangre, de Cormac McCarthy: “el libro tiene todo lo que me interesa hoy día, violencia, un lenguaje cuidado y una aventura épica y sucia. Además, es un western brutal con algunos personajes inolvidables, como el juez Holden”.

Carlos Fuentes, premio Cervantes 1987 lee a Giacomo Leopardi, “Es una especie de mea culpa retrospectiva, como todas, donde primero cometes el pecado y luego se pide perdón”. El escritor también da paso a la historia en sus momentos “Como estoy en Italia, estoy leyendo también un libro muy interesante: Roma, de Robert Hughes, que trata desde la fundación de la ciudad hasta Berlusconi”.

Tahar ben Jelloun, que recibió con su obra “La noche sagrada”, el Premio Goncourt en 1987, dice que desde el año 2008, sus veranos se parecen, pues se los pasa leyendo. Entre los escritores que cultivan a Tahar se encuentran Jorge Luis Borges, Emile Cioran, Montaigne y Cervantes,

Marcos Giralt Torrente, este escritor y crítico ganador de Premio Strega Europeo por su traducción de Tiempo de vida se sumerge en lecturas profundas, que le exijan una dedicación mayor, que lo lleven, que lo arranquen de su rutina y lo hagan volar. Lecturas como “Las vidas de Dubin”, de Bernard Malamud; “Memorias”, de Arthur Koestler o “Un sueño fugaz”, de Ivan Thays.

Mario Vargas Llosa, para este escritor las novelas permiten que uno sea capaz de vivir una vida que en la realidad no puede; asegura que ésa es la principal razón por la que él lee. Entre sus lecturas favoritas se encuentran aquellas novelas que han sabido trascender su tiempo y que han sabido re-definirse, atravesando las barreras geográficas, lingüísticas y temporales; nombra “Guerra y Paz”, “Moby Dick” y “El retrato de Dorian Grey”, aunque también sabemos, porque no se cansa de decirlo que Flaubert es sin lugar a dudas su escritor favorito y que posiblemente sea gracias a él que Mario escribe.

Me despido esta semana, aun con el polvo de la búsqueda de datos de escritores y lectores.

¿Cuéntame que lees tú?

Pd, esperando la entrevista de Sofía Segovia

 

Jorge Bettancourt