//Teddy Bridgewater tiene rotura de ligamentos y se pierde el año

Teddy Bridgewater tiene rotura de ligamentos y se pierde el año

La temporada de los Minnesota Vikings puede haber sufrido un duro golpe antes de comenzar. A los 25 minutos del entrenamiento de hoy martes, Teddy Bridgewater se derrumbaba sin que nadie le hubiera tocado y se agarraba de inmediato la rodilla izquierda mientras sus compañeros, asustados por la aparente gravedad de la lesión, se ponían de inmediato a rezar mientras algunos maldecían.

El entrenamiento se suspendió en el acto y Bridgewater fue llevado al hospital en ambulancia desde el mismo terreno de entrenamiento, sin pasar antes por la enfermería de las instalaciones y sin que fuera necesaria más evaluación de la que se hizo directamente sobre el terreno de juego.

Los Vikings confirmaron horas más tarde que el jugador sufre rotura del ligamento anterior cruzado de su rodilla izquierda, que también está dislocada, y otros daños estructurales, aunque no hay dañados nervios ni arterias. Bridgewater será operado en los próximos días y aunque el tiempo de recuperación será largo, también debería ser total. La noticia, aunque dolorosa, al menos tranquiliza tras escuchar algunos rumores que en los primeros momentos incluso ponían en peligro el futuro de su carrera.

El panorama que se le puede abrir al equipo es desolador. En el roster solo tienen detrás de él a Shaun Hill y Joel Stave, en el mercado no queda ni un solo quarterback con vitola de titular y los descartes que puedan hacer otros equipos tampoco son demasiado ilusionantes. El mejor a día de hoy es Zach Mettenberger, recién cortado por los Chargers, lo que da una idea del panorama. Los Vikings también podrían pujar por algún quarterback número dos de ciertas garantías, como Glennon (Buccaneers), Josh McCown (Browns) o Hoyer (Chicago), pero sus equipos actuales posiblemente intentarían sacar petroleo de la situación, pidiendo el oro y el moro. Incluso es posible que estén disponibles Geno Smith (Jets), Mark Sanchez (Broncos) o Colin Kaepernick (49ers), pero cualquiera de ellos representaría una solución más que desesperada.

Bridgewater estaba haciendo una pretemporada magnífica, y se esperaba que este año aumentara su protagonismo en el ataque de los Vikings. De hecho, el equipo de Minnesota comenzaba a aparecer en todas las quinielas de aspirantes, pero una baja de larga duración del quarterback compromete demasiado las aspiraciones de una franquicia que parecen gafada. Otra vez necesitarán que el running back Adrian Peterson y su defensa, que están en la élite de la NFL, rindan a un nivel extraordinario para tener alguna posibilidad de competir con los más grandes.

Si no encontraran a nadie de garantías en el mercado, Shaun Hill no parece suficiente para sostener el ataque. El veterano de 36 años rindió muy bien en 2010 en los Lions, cuando tuvo que suplir durante once partidos a Stafford, pero en 2014 empezó la temporada como quarterback titular en los Rams y nunca jugó a un buen nivel. El tercer pasador de la plantilla, Joel Stave, es un rookie no drafteado que no pasa de ser un proyecto.

En la comparecencia de prensa posterior, Mike Zimmer ya anunció que la lesión de Brudgewater era importante, que sus sensaciones eran malas, y que podría perderse toda la temporada, pero que quienes los descartaran de entre los equipos aspirantes tras lo sucedido se equivocarían.

Fuente: As.com